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30 € y una válvula Zigbee que calienta solo la habitación donde estás

La Sonoff TRVZB sustituye el cabezal del radiador y se controla en local con Zigbee2MQTT y Home Assistant: calefacción por habitación, sin nube y con IA local.

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30 € y una válvula Zigbee que calienta solo la habitación donde estás

💡 Antes de empezar Necesitas: radiadores de agua con válvula termostatizable, una válvula Sonoff TRVZB por radiador, tres pilas AA alcalinas por válvula, un dongle Zigbee y Home Assistant con Zigbee2MQTT funcionando. Tiempo estimado: 15 minutos por radiador para montar la válvula y emparejarla; una tarde para dejar las automatizaciones finas. Nivel: Necesitas perder el miedo a la terminal. No hay que tocar tuberías ni vaciar el circuito, pero sí configurar Zigbee2MQTT y escribir alguna automatización.

El problema: calientas la casa entera para estar en una habitación

En muchas casas de España con calefacción de radiadores, el control es un termostato en el salón y, como mucho, unos cabezales con números del 1 al 5 en cada radiador. Cuando se enciende la calefacción, se calienta todo: el despacho donde trabajas, el dormitorio vacío, el cuarto de invitados que nadie usa desde agosto.

Los cabezales manuales funcionan, pero nadie los gira dos veces al día. Al final se quedan todos en el 3 durante todo el invierno.

Una válvula termostática inteligente cambia eso: cada radiador sabe a qué temperatura tiene que estar su habitación, a qué hora y en función de si hay alguien. Y si eliges bien, todo eso funciona en local, sin app de fabricante y sin suscripción.

Qué compras exactamente

La Sonoff TRVZB es un cabezal termostático electrónico. Quitas el cabezal manual del radiador (el pomo con números) y enroscas este en su lugar. Dentro lleva un pequeño motor que abre y cierra la válvula, un sensor de temperatura y una radio Zigbee.

Datos que importan:

  • Rosca M30 x 1,5, el estándar de muchos radiadores europeos, con adaptadores incluidos para válvulas Danfoss (RA, RAV, RAVL), Caleffi, Giacomini y M28.
  • Tres pilas AA alcalinas, que no vienen en la caja.
  • Zigbee 3.0, sin necesidad del hub de Sonoff.
  • Detección de ventana abierta, bloqueo infantil y protección antiheladas.
  • Ronda los 30 € en la tienda oficial cuando está de oferta. En otras tiendas la verás más cara, así que compara.

¿Por qué esta y no otra? Porque es barata, tiene una integración muy completa en Zigbee2MQTT y deja que otro sensor le diga la temperatura de la habitación. Eso último marca la diferencia, como verás abajo.

Comprueba esto antes de comprar

Tu radiador tiene que tener una válvula termostatizable. Quita el cabezal actual (normalmente se desenrosca a mano o con una tuerca): si debajo aparece un pequeño pivote metálico que se hunde al presionarlo, perfecto. Si tu radiador solo tiene una llave tipo grifo, sin cabezal desmontable, esta válvula no sirve y antes tendría que cambiar la válvula un fontanero.

Cómo lo abrimos

Zigbee es un protocolo de radio de bajo consumo pensado para domótica. Los aparatos Zigbee no se conectan a tu WiFi ni a internet: hablan con un coordinador, que es un dongle USB conectado a tu servidor. Si aún no tienes uno, aquí tienes el USB Zigbee de 30 € que abre media casa.

Zigbee2MQTT es el programa que traduce lo que dicen esos aparatos a un formato que Home Assistant entiende. Con la TRVZB, Zigbee2MQTT expone mucho más de lo que muestra la app oficial:

  • Temperatura objetivo y temperatura medida.
  • Calibración, por si el sensor de la válvula mide de más o de menos.
  • Fuente de temperatura: elegir entre su sensor interno o una temperatura enviada desde fuera.
  • Posición de apertura de la válvula en porcentaje.
  • Detección de ventana abierta: corta el radiador si la temperatura cae bruscamente.
  • Bloqueo infantil y programación semanal interna.

Todo esto aparece en Home Assistant como entidades que puedes usar en automatizaciones, sin pasar por ninguna nube.

Montaje paso a paso

  1. Pon las tres pilas y empareja la válvula: activa “Permitir unirse” en Zigbee2MQTT y sigue el procedimiento de emparejamiento del manual.
  2. Desenrosca el cabezal manual del radiador.
  3. Si hace falta, coloca el adaptador adecuado para tu válvula.
  4. Enrosca la TRVZB. Al arrancar, calibra el recorrido de la válvula sola.
  5. En Zigbee2MQTT, cámbiale el nombre a algo claro, como valvula_despacho.

Hazlo con la calefacción apagada y el radiador frío: es más cómodo y evitas quemaduras.

El truco que lo cambia todo: un sensor en la habitación

La válvula mide la temperatura pegada al radiador. Ahí siempre hace más calor que en el centro de la habitación, así que la válvula cree que la habitación ya está caliente y cierra antes de tiempo.

La solución: un sensor de temperatura Zigbee barato en la habitación (por ejemplo, en una estantería a media altura) y decirle a la válvula que use esa medida. En Zigbee2MQTT:

  1. Cambia la fuente de temperatura de la válvula a externa (remote_temperature).
  2. Crea una automatización en Home Assistant que envíe la temperatura del sensor de la habitación a la entidad de temperatura externa de la válvula cada vez que cambie.

Si el sensor deja de enviar datos, la válvula lo detecta y vuelve a su sensor interno, así que no te quedas a oscuras.

Qué capa de IA le ponemos encima

Lo básico debe quedar en reglas fijas: horarios, temperatura objetivo y apagado con la ventana abierta. Una calefacción no debería depender de que un modelo de lenguaje acierte. La IA aporta en tres cosas que una regla hace mal:

1. Calor donde hay gente. Combina las válvulas con presencia real: un radar que sabe que estás en el sofá aunque no te muevas o un llavero BLE que avisa cuando llegas. La regla sube el despacho a 20 °C cuando estás y lo baja a 16 °C cuando te vas.

2. Órdenes en lenguaje normal. Con Ollama conectado a Home Assistant a través de Assist, puedes decir “tengo frío en el despacho” o “no voy a usar el cuarto de invitados hasta el viernes” y el asistente ajusta la válvula que toca. Usa un modelo que soporte herramientas y expón solo las válvulas y los sensores de temperatura. Si nunca lo has montado, empieza por prompts para Home Assistant con IA local.

3. Un informe que te enseña algo. Una vez por semana, pásale a tu modelo local las horas que ha estado abierta cada válvula y la temperatura media de cada habitación. Pídele un resumen en tres frases. Es la forma más rápida de descubrir que el dormitorio necesita el doble de radiador que el despacho porque la ventana pierde calor, algo que con los cabezales manuales nunca habrías visto.

Lista de compra

  • Sonoff TRVZB (~30 €): una por radiador que quieras controlar. Empieza por dos o tres en las habitaciones que más uses.
  • Pilas AA alcalinas: tres por válvula. El fabricante especifica alcalinas de 1,5 V.
  • Dongle Zigbee (~30 €), si aún no tienes coordinador.
  • Sensores de temperatura Zigbee (~10 € cada uno): uno por habitación con válvula.
  • Enchufes o relés Zigbee con corriente: actúan como repetidores y mejoran la cobertura, algo importante con varias válvulas.
  • Home Assistant en una Raspberry Pi, mini PC o Home Assistant Green, con Zigbee2MQTT. Si tienes problemas para entrar en él, mira qué hacer si homeassistant.local:8123 no carga.

Si todavía estás montando tu red Zigbee, la guía qué dispositivos Zigbee comprar primero te ayuda a ordenar las compras.

Lo que no te van a contar

La válvula no enciende la caldera. Si tienes caldera individual con termostato en el salón, la caldera solo arranca cuando ese termostato lo pide. Las válvulas deciden qué radiadores reciben agua caliente, pero no cuándo se calienta. Si cierras el salón y el termostato está ahí, puede que la caldera no arranque aunque el despacho tenga frío. Para resolverlo a fondo hay que controlar también la caldera, que es otro proyecto.

Con calefacción central de comunidad, controlas tus radiadores, no el horario. Si el edificio enciende la calefacción de 7 a 22, fuera de ese horario tus válvulas no pueden hacer nada. Lo que sí consigues es repartir mejor el calor y, si tienes repartidores de costes en los radiadores, no pagar por calentar habitaciones vacías.

El motor hace ruido. Es un zumbido corto cuando abre o cierra. En un despacho no lo notarás; en un dormitorio de sueño ligero, quizá sí.

El nivel de batería se actualiza despacio. Zigbee2MQTT avisa de que el porcentaje de batería puede tardar hasta 24 horas en refrescarse. No te fíes del número del primer día.

No te prometo un ahorro concreto. Depende del aislamiento, del clima y de cómo usabas antes la calefacción. Lo que sí es seguro es que dejas de calentar habitaciones vacías, y eso se nota en el confort desde el primer día.

Fuentes para verificar antes de comprar

Veredicto

Sí la compraría si tienes radiadores con válvula termostatizable y Home Assistant con Zigbee ya funcionando: por 30 € por radiador consigues calefacción por habitación que ninguna app cerrada te deja afinar tanto. Para alguien que empieza de cero no es el primer proyecto, porque antes necesitas el coordinador Zigbee y Zigbee2MQTT. Para alguien con base intermedia es de las mejores compras que puede hacer antes del invierno.