25 € y un radar que sabe que estás en el sofá aunque no te muevas
El Athom PS02C3 usa radar mmWave para detectar presencia humana real, no solo movimiento. Con ESPHome preinstalado, tu casa sabe si hay alguien de verdad.
💡 Antes de empezar Necesitas: Un Athom PS02C3 (~25 €), un cable USB-C para alimentarlo, WiFi en casa y Home Assistant funcionando en algún sitio. Tiempo estimado: 10 minutos para tenerlo detectando gente. Nivel: Sin experiencia previa — es enchufar, conectar al WiFi y empezar a automatizar.
El problema gordo de los sensores de movimiento
Llevas media hora leyendo en el sofá. La luz se apaga. Te levantas, agitas los brazos como si espantaras moscas, la luz vuelve. Tres minutos después, otra vez. Esto pasa porque los sensores de movimiento clásicos — los PIR, esos bultitos blancos que llevan décadas en oficinas y pasillos — detectan movimiento, no presencia. Si estás quieto, para ellos no existes.
Los PIR funcionan captando cambios en la radiación infrarroja — el calor que emite tu cuerpo — cuando te desplazas por su campo de visión. El momento en que te sientas y dejas de moverte, la señal se estabiliza y el sensor decide que la habitación está vacía. Puedes ser un ser humano de 80 kilos respirando, parpadeando y pasando páginas, pero para un PIR eres indistinguible de un mueble.
Hay una tecnología que resuelve esto de raíz, y hasta hace poco costaba una fortuna. Se llama radar de onda milimétrica — mmWave para los amigos — y ahora puedes tener un sensor completo por 25 €.
Qué es el radar mmWave y por qué cambia las reglas
Un sensor mmWave emite ondas de radio a 24 GHz — la misma frecuencia que usan algunos radares industriales — y analiza cómo rebotan contra los objetos de la habitación. La clave es que no necesita que te muevas: detecta los micromovimientos de tu respiración. Literalmente, el subir y bajar de tu pecho es suficiente para que sepa que estás ahí.
La técnica se llama FMCW — Frequency-Modulated Continuous Wave — y funciona así: el sensor emite una señal cuya frecuencia va subiendo linealmente. Cuando esa señal rebota en ti y vuelve, hay un desfase entre la frecuencia emitida y la recibida. Ese desfase le dice al sensor a qué distancia estás y si te estás moviendo o no. Como tu pecho se mueve unos milímetros con cada respiración, el sensor puede distinguir entre “persona sentada leyendo” y “habitación realmente vacía”.
Esto no es ciencia ficción nueva — los coches autónomos usan radar mmWave desde hace años. Lo nuevo es que un chip chino llamado LD2410 ha metido esta tecnología en un módulo de 3 € que cualquiera puede conectar a un microcontrolador.
El Athom PS02C3: radar mmWave listo para enchufar
El Athom PS02C3 coge ese chip LD2410 y lo empaqueta con un ESP32-C3 — un microcontrolador WiFi — en una carcasa compacta con alimentación USB-C. Viene con ESPHome preinstalado, así que se conecta a Home Assistant directamente, sin flashear nada, sin abrir ninguna carcasa, sin tocar un terminal.
Dentro lleva tres sensores en uno:
Radar mmWave a 24 GHz. El sensor principal. Detecta presencia humana real — movimiento y micromovimiento (respiración) — en un rango de hasta 6 metros, con un ángulo de cobertura de ±60°. Puede distinguir entre alguien moviéndose por la habitación y alguien sentado inmóvil.
Sensor PIR. Sí, también tiene un PIR clásico. No es redundante: el PIR reacciona más rápido al movimiento brusco (entrar en una habitación), mientras que el radar es mejor para confirmar presencia continua. La combinación de ambos es lo que hace que las automatizaciones sean fiables.
Sensor de luminosidad. Mide la luz ambiental de la habitación. Esto permite crear reglas como “enciende la luz solo si hay alguien Y está oscuro” — que es lo que realmente quieres, porque encender luces a mediodía con el sol entrando por la ventana no tiene sentido.
Qué puedes hacer con él (y aquí se pone adictivo)
Un sensor de presencia real cambia la forma en que piensas la domótica. Dejas de programar horarios y botones para empezar a programar situaciones:
Luces que se encienden cuando entras y se apagan cuando sales de verdad. No cuando dejas de moverte cinco minutos, sino cuando sales de la habitación. El sensor sabe la diferencia. Se acabó agitar los brazos en el baño.
Climatización inteligente real. “Si no hay nadie en el salón durante 10 minutos, baja la calefacción a 18°C. Cuando vuelva alguien, súbela a 21°C.” Con un PIR esto es imposible porque te apagaría la calefacción mientras ves una película. Con mmWave funciona.
Seguridad sin cámaras. El radar detecta presencia a través de puertas finas y algunos materiales. Puedes montar un sistema de alertas que te avise si detecta a alguien en casa cuando debería estar vacía — sin necesidad de cámaras, sin grabar a nadie, sin problemas de privacidad.
Modos automáticos por zona. Si tienes varios sensores, Home Assistant puede saber en qué habitación estás. “Si hay alguien en el dormitorio y es después de las 23:00, activar modo noche” — sin tocar ningún botón, sin decir nada en voz alta.
Detección de ocupación para ahorro energético. Pon uno en cada habitación y crea un panel en Home Assistant que te diga cuántas horas al día está ocupada cada zona. Los datos son reveladores: muchas familias descubren que calientan habitaciones donde nadie pasa más de 20 minutos al día.
Cómo empezar
Paso 1: Conecta el PS02C3 a un cargador USB-C (sirve cualquiera de móvil). El sensor arranca y crea una red WiFi propia.
Paso 2: Conéctate a esa red WiFi desde tu móvil. Se abre una página donde introduces el nombre y contraseña de tu WiFi real.
Paso 3: En Home Assistant, ve a Ajustes → Dispositivos y servicios. El sensor aparecerá automáticamente como dispositivo ESPHome. Haz clic en “Configurar” y ya tienes acceso a todas las entidades: presencia (sí/no), movimiento, distancia al objetivo, luminosidad.
Paso 4: Crea tu primera automatización. La más básica y la más útil: “Si presencia = verdadero Y luminosidad < 30 lux, encender la luz. Si presencia = falso durante 2 minutos, apagar la luz.” Eso solo ya justifica los 25 €.
La sensibilidad y la distancia de detección se ajustan desde Home Assistant — puedes configurar que solo detecte en los primeros 3 metros si la habitación es pequeña, o abrir el rango a 6 metros para un salón grande. También puedes ajustar los umbrales de micromovimiento para evitar falsos positivos con mascotas pequeñas (los gatos, por desgracia, también respiran).
La alternativa DIY para los valientes
Si te gustan los proyectos y quieres ahorrar, puedes montarte tu propio sensor comprando las piezas por separado: un módulo LD2410C (~4 €, AliExpress) y una placa ESP32-C3 (~5 €). Total: menos de 10 €, pero necesitarás conectar cuatro cables (VCC, GND, TX, RX), flashear ESPHome tú mismo y probablemente imprimir o improvisar una carcasa. Si ya has hecho algún proyecto con ESP32 y ESPHome, es trivial. Si es tu primer proyecto de electrónica, compra el Athom ya montado — los 15 € de diferencia valen cada céntimo en tiempo y frustraciones ahorradas.
Lo que no te van a contar
Los falsos positivos existen. Un ventilador oscilante, una cortina moviéndose con el aire acondicionado o incluso un robot aspirador pueden disparar el sensor. La solución es ajustar la sensibilidad y las zonas de detección, pero requiere un poco de prueba y error las primeras horas.
El radar atraviesa materiales finos — eso es una ventaja (detecta a través de una puerta) y un problema (puede detectar a alguien en la habitación de al lado si la pared es de pladur fino). En pisos con tabiques ligeros, necesitarás reducir el rango de detección.
Las mascotas son un tema. Un perro grande puede activar el sensor. Un gato también, especialmente si está cerca. No hay forma fiable de distinguir entre “persona respirando” y “labrador respirando” con un solo sensor mmWave. Si tienes mascotas y quieres evitar que las luces se enciendan cuando el gato pasea de noche, necesitarás combinar el sensor con otras reglas (como “solo activar si alguien ha desbloqueado el teléfono en la última hora” u otros indicadores de presencia humana).
La cobertura no es esférica — es un cono de ±60° desde el frente del sensor. La colocación importa. En una esquina alta de la habitación, apuntando en diagonal hacia abajo, es donde mejor funciona. En una mesa a la altura de la cintura, el ángulo puede no cubrir toda la habitación.
Veredicto
Por 25 € tienes un sensor que sabe que estás en una habitación aunque lleves una hora sin moverte. Eso suena menor, pero es la pieza que le faltaba a la domótica para dejar de ser un juguete y convertirse en algo que funciona de verdad. Si ya tienes Home Assistant y algún dispositivo inteligente, este sensor es probablemente la mejor inversión que puedes hacer para que todo funcione sin tener que tocar el móvil. Y si todavía estás en la fase de “agitar los brazos para que el baño no se quede a oscuras”, esto te va a cambiar la vida domótica.