85 dólares y una placa abierta: convierte un Google Home Mini en un asistente local para Home Assistant
MiciMike cambia la placa de un Google Home Mini por ESPHome, XMOS y voz local para Home Assistant: recupera un altavoz cerrado sin depender de Google.
💡 Antes de empezar Necesitas: una placa MiciMike Home Mini Drop-In PCB, un Google Home Mini de primera generación, Home Assistant ya funcionando y un destornillador pequeño para abrir el altavoz. Tiempo estimado: una tarde sin prisas. La placa llega preflasheada, pero abrir el dispositivo, montarlo y probar el pipeline de voz lleva calma. Nivel: Para quien ya ha montado algo similar. No hay soldadura ni impresión 3D, pero sí vas a abrir hardware y depender de que tu instalación de Home Assistant esté sana.
El altavoz que tienes en un cajón puede dejar de hablar con Google
Hay una escena muy concreta en muchas casas: un Google Home Mini de primera generación en un cajón, todavía bonito, todavía con buen altavoz para su tamaño, pero convertido en pisapapeles porque ya no quieres meter otro micrófono dependiente de Google en el salón.
La MiciMike Home Mini Drop-In PCB ataca justo ese problema. No es otro altavoz inteligente. Es una placa de reemplazo que sustituye la electrónica original del Google Home Mini por hardware abierto preparado para Home Assistant. Por fuera, el cacharro sigue pareciendo el mismo disco de tela. Por dentro, deja de ser un terminal de la nube de Google y pasa a ser un satélite de voz local.
El proyecto está en Crowd Supply por 85 dólares, con campaña activa hasta el 11 de junio de 2026 y envío previsto para noviembre de 2026. Es preventa, no un producto de Amazon que llega mañana. Pero como idea editorial para cacharrear con domótica local, tiene una virtud preciosa: compra una placa concreta y convierte un altavoz cerrado en una interfaz controlada por ti.
Qué estás comprando exactamente
La placa MiciMike reemplaza la mainboard original del Google Home Mini de primera generación, el modelo con conector Micro-USB. La gracia está en que aprovecha lo que ya funcionaba bien: carcasa, altavoz, posiciones de los micrófonos y el interruptor físico de mute.
El cerebro principal es un ESP32-S3, un microcontrolador con WiFi que se usa muchísimo en proyectos de domótica porque puede correr ESPHome. ESPHome es un firmware que permite definir sensores, botones, luces y dispositivos de voz con archivos de configuración, y luego integrarlos en Home Assistant sin escribir una aplicación desde cero.
La parte de audio la lleva un XMOS XU316, un chip especializado en limpiar la señal de los micrófonos. Esto importa más de lo que parece. Un asistente de voz local no falla solo porque el modelo sea pequeño: también falla cuando el audio llega lleno de eco, ruido de fondo o volumen irregular. El XMOS se encarga de cancelación de eco, reducción de ruido y ajuste automático de ganancia antes de que Home Assistant tenga que entender lo que has dicho.
Según la documentación abierta del proyecto, la placa trae 16 MB de flash, 8 MB de PSRAM, dos micrófonos MEMS en las posiciones originales, soporte para el altavoz interno, ESPHome, Home Assistant Assist, wake word local con microWakeWord y reproducción mediante Music Assistant o sistemas compatibles como Snapcast/Sendspind.
Cómo lo abrimos
Aquí “abrir” tiene dos sentidos. Primero, el físico: hay que abrir el Google Home Mini, retirar su placa original y colocar la MiciMike usando el mismo formato y el cable FPC incluido. FPC significa cable plano flexible, el típico cablecito ancho y fino que conecta dos placas dentro de un dispositivo pequeño. La promesa del proyecto es que no hace falta soldar, cortar la carcasa ni imprimir piezas.
El segundo sentido es el importante: lo abrimos a protocolos y software que puedes controlar. La placa usa ESPHome, así que Home Assistant la ve como un dispositivo local de la casa. Home Assistant es la plataforma open source que centraliza luces, sensores, cámaras, persianas y automatizaciones en tu propia red. Assist es su sistema de voz: escucha una frase, la transcribe, decide qué acción hacer y responde.
La palabra de activación puede correr en el propio ESP32-S3 con microWakeWord. Eso significa que el dispositivo no tiene que mandar audio continuamente a un servidor externo para saber si has dicho “oye casa”. Cuando detecta la palabra clave, entonces envía el audio de la orden a tu pipeline de voz en Home Assistant.
Un pipeline de voz es simplemente la cadena completa: micrófono, detector de palabra de activación, transcripción de voz a texto, interpretación de la orden, respuesta y altavoz. Puedes hacerlo casi todo local si tienes el servidor adecuado, o mezclar piezas locales y nube si prefieres comodidad. La diferencia con un altavoz comercial es que aquí la decisión la tomas tú.
Lo que necesitas antes de empezar
La lista mínima de compra es corta:
- MiciMike Home Mini Drop-In PCB.
- Google Home Mini de primera generación, no Nest Mini de segunda generación.
- Destornilladores y herramienta fina de apertura.
- Home Assistant funcionando en una Raspberry Pi, mini PC, NAS o servidor.
- Red WiFi de 2,4 GHz estable.
La lista recomendable añade un mini PC o servidor que pueda correr transcripción local. Para español, Whisper sigue siendo una opción razonable. Whisper es un modelo de reconocimiento de voz que convierte audio en texto. Puede ejecutarse en local, pero cuanto mejor sea tu hardware, menos esperas entre “apaga la luz” y la respuesta.
Si quieres que el asistente conteste con voz, también necesitas TTS, que significa text-to-speech: convertir texto en audio. En el ecosistema Home Assistant es habitual usar Piper, un sintetizador de voz local. Para órdenes simples, no necesitas un modelo de lenguaje grande; Home Assistant ya entiende muchas intenciones de domótica. Para frases más abiertas, entra Ollama.
Ollama es una herramienta para ejecutar modelos de lenguaje en tu propio ordenador. Es lo que usarías si quieres que tu casa entienda órdenes menos rígidas, como “deja el despacho en modo reunión” o “si estoy viendo una película, baja la intensidad de las luces en vez de apagarlas”.
Qué capa de IA le ponemos encima
La capa de IA buena para este cacharro no es preguntarle la capital de Mongolia al altavoz. Para eso ya tienes un móvil. El uso potente es convertir órdenes domésticas imprecisas en acciones seguras.
Por ejemplo, puedes exponer a Home Assistant solo las entidades que quieres que el modelo controle: luces, enchufes, climatización, persianas y escenas. Entidad, en Home Assistant, significa cada cosa controlable o medible: una bombilla, un sensor de presencia, una temperatura, una cámara, un botón.
Luego puedes darle al modelo una instrucción de sistema muy concreta:
Eres el asistente de casa. Responde breve. Solo puedes proponer acciones usando dispositivos expuestos por Home Assistant. Si una orden afecta a cerraduras, alarmas, calefacción fuerte o electricidad de alto consumo, pide confirmación antes de actuar. No inventes habitaciones ni dispositivos.
Ese tipo de prompt no hace magia, pero pone límites. Prompt significa la instrucción que le das al modelo para marcar tono, reglas y contexto. En una casa, el prompt no debería intentar que la IA sea simpática: debería hacerla prudente.
Un caso práctico: dices “voy a grabar un vídeo”. El modelo revisa que estás en el despacho, activa la escena de luz blanca, apaga el ventilador que mete ruido, silencia notificaciones visibles y deja preparada la cámara si la tienes integrada. No es una app cerrada con tres rutinas prefabricadas. Es una capa de lenguaje natural encima de tus automatizaciones locales.
Aquí sí merece la pena una guía aparte de prompts para Home Assistant: qué entidades exponer, cómo escribir instrucciones seguras, cuándo pedir confirmación y cómo evitar que el modelo convierta “hazlo acogedor” en una feria de luces. Este artículo es el hardware; la guía de prompts sería el manual para que el cerebro no se pase de listo.
Por qué no es lo mismo que comprar otro altavoz inteligente
Un Echo o un Nest te venden comodidad. MiciMike te vende control. La diferencia se nota en tres sitios.
Primero, el hardware mute sigue siendo físico. Cuando deslizas el interruptor heredado del Google Home Mini, se corta el camino de los micrófonos. No dependes de que una app prometa que está silenciado.
Segundo, la placa es hardware abierto con licencia CERN-OHL-S v2. Eso significa que los esquemas, diseño de PCB y lista de materiales están publicados, y las versiones derivadas deben conservar la misma apertura. Para un producto de domótica que va a tener micrófonos en casa, poder inspeccionar el diseño no es un adorno.
Tercero, no estás atado a una cuenta concreta. Puedes usar Assist de Home Assistant, microWakeWord, ESPHome, Music Assistant y modelos locales. Si mañana quieres cambiar el servidor, el modelo o la frase de activación, no estás esperando a que Google decida si tu dispositivo antiguo merece la función nueva.
Lo que no te van a contar
El precio no es pequeño si lo comparas con comprar un altavoz nuevo en oferta. Son 85 dólares por una placa que además requiere tener un Google Home Mini compatible. Si no tienes uno, tendrás que comprarlo de segunda mano y verificar que sea el modelo de primera generación con Micro-USB.
También hay riesgo de campaña. Crowd Supply es una plataforma seria para hardware maker, pero esto sigue siendo preventa. La página indica envío previsto para noviembre de 2026, y los proyectos de hardware pueden retrasarse por certificaciones, componentes o ajustes de fabricación.
La placa llega preflasheada, pero eso no convierte Home Assistant Voice en magia instantánea. Para órdenes simples puede ir muy bien. Para conversación abierta con un LLM local necesitas un servidor decente, paciencia y buenos límites. Si tu Home Assistant vive en una Raspberry Pi justa, probablemente querrás que el modelo de lenguaje corra en un mini PC aparte.
Y hay un detalle importante: esto no es para principiantes absolutos. No hace falta soldar, pero abrir un dispositivo compacto siempre tiene sus riesgos. Si la idea de separar pestañas de plástico, tocar cables planos y volver a cerrar una carcasa te pone nervioso, el Home Assistant Voice Preview Edition es menos romántico pero más directo.
Veredicto
Compraría la MiciMike si ya tengo Home Assistant funcionando y un Google Home Mini abandonado que quiero recuperar sin volver a meter Google en la ecuación. No es la forma más barata de tener voz local, pero sí una de las más elegantes: reutiliza un objeto bien diseñado y le cambia el alma por software abierto.
Para alguien que empieza desde cero, la recomendaría solo después de montar Home Assistant y probar Assist con un micrófono sencillo. Para quien ya tiene luces, sensores y alguna automatización funcionando, es justo el tipo de cacharro que convierte la domótica local en algo que se puede enseñar en el salón sin pedir perdón por los cables.