89 € y una tarde: monté un asistente de voz local que deja a Alexa en ridículo — sin enviar una sola palabra a la nube
El Raspberry Pi AI HAT+ 2 con Hailo-10H convierte tu Pi 5 en un asistente de voz con IA local. Whisper, Ollama y Piper sin depender de internet.
💡 Antes de empezar Necesitas: Raspberry Pi 5 (4 u 8 GB), fuente de alimentación oficial de 27W, microSD de 32 GB, un micrófono USB y un altavoz Tiempo estimado: Una tarde tranquila (2-4 horas con pausas para café) Nivel: Necesitas perder el miedo a la terminal — pero hay guías paso a paso para todo
El momento en que le dices “apaga la luz del salón” a tu Raspberry Pi — y lo hace
Alguien en el foro de Home Assistant — la plataforma open source para domótica — lo resumió perfecto: “Le dije a mi Pi que apagara las luces, me respondió en menos de diez segundos, y ni un solo byte salió de mi casa”. Eso, que hace un año era ciencia ficción en una placa de 70 €, ahora es un proyecto de domingo gracias al nuevo Raspberry Pi AI HAT+ 2.
Qué es exactamente este cacharro
El AI HAT+ 2 es una placa de expansión oficial — un HAT, que en el mundo Raspberry Pi significa una plaquita que se encaja encima de la Pi como un sombrero — diseñada para darle a tu Raspberry Pi 5 un cerebro dedicado a inteligencia artificial. En su interior lleva un chip Hailo-10H con 40 TOPS — es decir, puede hacer 40 billones de operaciones matemáticas por segundo, el tipo de cálculos que necesita la IA para funcionar rápido — y viene con 8 GB de memoria LPDDR4X propia. Eso último es clave: la memoria dedicada significa que el chip de IA no le roba RAM a tu Pi para trabajar.
Se conecta por el puerto PCIe de la Pi 5 — un conector de alta velocidad que Raspberry Pi incluyó pensando exactamente en accesorios como este — y el sistema operativo lo reconoce de forma nativa desde Raspberry Pi OS Bookworm. Sin drivers raros. Sin compilar cosas a mano. Lo enchufas y aparece.
Por qué nos importa: tu casa, tus datos, tu asistente
Lo que hace especial a este HAT no es la cifra de TOPS — es lo que puedes construir con él sin pagar suscripciones ni regalar tu voz a Amazon.
El caso de uso estrella es un pipeline de voz local completo. Vamos a traducir eso: una cadena de herramientas donde tú hablas, tu Pi te entiende, piensa una respuesta, y te la dice en voz alta. Todo en tu red local, sin internet. Así funciona:
- OpenWakeWord escucha constantemente esperando tu palabra clave (como “oye, casa”).
- Whisper — el sistema de transcripción de voz de OpenAI, gratuito y open source — convierte lo que dices en texto.
- Un LLM pequeño — un modelo de lenguaje, como un ChatGPT en miniatura — razona tu petición. Hablamos de modelos como Phi-3 Mini o Llama 3.2 de 3B parámetros corriendo en Ollama — una app gratuita que permite ejecutar IA en tu propio ordenador sin depender de la nube.
- Piper — un sintetizador de voz open source — convierte la respuesta en audio y te la lee.
Sin el HAT, este pipeline tarda entre 15 y 25 segundos en una Pi 5. Con él, los usuarios reportan entre 8 y 12 segundos usando streaming de TTS — es decir, la Pi empieza a hablarte antes de terminar de generar toda la frase. No es instantáneo como Alexa, pero es tuyo, es privado, y mejora con cada actualización de la comunidad.
La integración con Home Assistant — la plataforma de domótica open source más popular — ya está funcionando. Puedes controlar luces, termostatos, persianas… todo con lenguaje natural. Y la comunidad también lo está integrando con Frigate — un sistema de cámaras con detección de objetos — para tener vigilancia inteligente sin suscripciones mensuales.
Comparado con un Google Nest Hub o un Echo de Amazon, estamos hablando de ~170 € (Pi 5 + HAT) frente a dispositivos de 100-130 € que requieren internet permanente y envían todo lo que dices a sus servidores. La diferencia de precio se amortiza en privacidad y en no tener que pagar nunca una suscripción.
Cómo empezar: del unboxing al “oye, casa”
Lo primero es asegurarte de que tu Pi 5 tiene el sistema operativo actualizado. Abre la terminal — la aplicación de tu Pi donde escribes comandos directamente — y escribe esto:
sudo apt update && sudo apt full-upgrade -y
sudo reboot
Eso actualiza todo el software y reinicia. Cuando vuelva a encender, el sistema ya reconocerá el HAT si lo tienes conectado. Puedes comprobarlo así:
hailoctl fw-control identify
Si ves el modelo “Hailo-10H” y la versión de firmware, todo va bien.
Para montar el pipeline de voz completo, el camino más directo es instalar Home Assistant OS en la Pi 5 y luego añadir los add-ons — complementos que se instalan con un par de clics — de Whisper, Piper y Ollama desde la tienda de complementos de HA. La guía oficial de Raspberry Pi detalla cada paso con capturas de pantalla, y el foro de Home Assistant tiene hilos dedicados donde la gente comparte sus configuraciones exactas.
Lo que no te van a contar
Ocho segundos de latencia suenan bien en un benchmark, pero en la vida real hay matices. Si le haces una pregunta compleja al LLM — algo que requiera razonar varios pasos — puede irse a 15-20 segundos fácilmente. Los modelos de 3B parámetros son listos para domótica (“enciende la luz”, “¿qué temperatura hace?”), pero no esperes mantener una conversación filosófica. También hay que decir que la configuración inicial tiene sus momentos de “¿por qué no funciona?” — sobre todo si nunca has tocado Home Assistant. Los add-ons a veces necesitan ajustes manuales en YAML — un formato de configuración basado en texto — y los errores no siempre son obvios. Reserva paciencia además de la tarde.
Veredicto
Si ya tienes una Pi 5 y quieres un asistente de voz que sea tuyo de verdad — sin suscripciones, sin nube, sin que nadie escuche tus conversaciones — estos 89 € son la mejor inversión que puedes hacer en domótica local ahora mismo. Si lo que buscas es algo que funcione perfecto desde el minuto uno sin tocar una terminal, quédate con Alexa y asume el coste en privacidad. Aquí se viene a cacharrear, y el resultado vale cada minuto invertido.